Versión: Isaías Garde Un sector de mi biblioteca está dedicado a la muerte y otro a la historia irlandesa, unos pocos estantes para la poesía de China y de Japón, y en el centro, una hilera de…
Seguir leyendo »Versión: Isaías Garde El perro de los vecinos no va a parar de ladrar. Ladra con el mismo ladrido alto y rítmico con el que ladra cada vez que los vecinos se van. Es como si lo enchufaran cuando…
Seguir leyendo »Versión: Isaías Garde El problema con la poesía, me di cuenta mientras caminaba una noche por la playa, con la arena fría de Florida bajo mis pies descalzos y un espectáculo de estrellas en el…
Seguir leyendo »Versión: Isaías Garde Me detuve acá en la rue des Écoles, justo al lado del boulevard St. Germain, a mirar sobre los hombros de un hombre con camisa de franela y sombrero de paja, que ha instala…
Seguir leyendo »Versión: Isaías Garde Si esto fuera una novela empezaría con un personaje, un hombre solo en un tren hacia el sur o una jovencita en una hamaca junto a una granja. Y las páginas, al pasar, te co…
Seguir leyendo »Versión: Isaías Garde Valió la pena viajar hasta acá solo para sentarme en el rectángulo de luz junto a la ventana de una cabaña con una taza de té humeante y observar a una araña irlandesa esp…
Seguir leyendo »Versión: Isaías Garde ¿Te das cuenta de que si hubieras empezado a construir el Partenón el día en que naciste lo hubieras tenido listo en solo un año más? Claro, no lo podrías haber hecho vos …
Seguir leyendo »Versión: Isaías Garde El nombre del autor es lo primero en irse seguido con obediencia por el título, la trama, el desgarrador final, la novela entera, que de repente se convierte en algo que nu…
Seguir leyendo »Versión: Isaías Garde A veces las notas son feroces, asaltos virulentos contra el autor en diminuta letra negra desde los bordes de cada página. "Si pudiera ponerte las manos encima, Kierke…
Seguir leyendo »Versión: Isaías Garde Ahora es el momento de decir lo que tenés para decir. La habitación está en silencio. El zumbante ventilador está desenchufado, y la chica que golpeteaba con un lápiz en s…
Seguir leyendo »Versión: Isaías Garde Elijo una naranja de la cesta de mimbre y la pongo sobre la mesa para representar al sol. Después, en el otro extremo, una bolita celeste y blanca que hace las veces de la …
Seguir leyendo »Versión: Isaías Garde Apurado, en esta mañana de día de semana, toco la bocina al pasar a toda velocidad por el cementerio donde están enterrados mis padres, uno junto a otro, bajo una lisa lápi…
Seguir leyendo »Versión: Isaías Garde Si, esa de allá es Orión, las tres tachuelas de su cinturón claramente alineadas sobre el horizonte. Y si te das vuelta podés ver a Géminis, muy nítida esta noche, los geme…
Seguir leyendo »Versión: Isaías Garde Para mi cumpleaños, mi mujer me regaló nueve cabezas de caballo, fotos espectrales en cuadrados de mármol negro, nueve cuadrados puestos en un cuadrado grande, algo tan pes…
Seguir leyendo »Versión: Isaías Garde En un minuto te estás haciendo el idiota, rasgueando una raqueta de tenis como si fuera una guitarra para divertir a un grupo de damas y al minuto siguiente estás tirado …
Seguir leyendo »Versión: Isaías Garde Me imaginaba que la atmósfera sería clara, con toques de luz prístina, no esta bruma sulfurosa, este aire ionizado como antes de una tormenta. Muchos se habían figurado un…
Seguir leyendo »(Nueva York, 22 de marzo de 1941) Versión: Isaías Garde Les pido que tomen un poema y lo sostengan a la luz como una diapositiva a color o que apoyen una oreja contra su colmena. Les digo que s…
Seguir leyendo »(Nueva York, 22 de marzo de 1941) Versión: Isaías Garde Era tarde, desde luego, solo nosotros dos a la mesa dándole a la segunda botella de vino cuando te pusiste a especular acerca de que tal …
Seguir leyendo »(Nueva York, 22 de marzo de 1941) Versión: Isaías Garde Baudelaire te considera su hermano, y Fielding te llama cada pocos párrafos para asegurarse de que no cerraste el libro. Y ahora yo te con…
Seguir leyendo »